Consiste en una acumulación excesiva de grasa en nuestro cuerpo que produce riesgo elevado de una serie de otras enfermedades. En su causa intervienen factores nutricionales, de actividad física y también factores genéticos.

Su diagnóstico se realiza a través del IMC o índice de masa corporal, que consiste en el Peso en Kilos, dividido por la estatura al cuadrado en metros, cuyo rango normal es entre 18,5 y 25. También se utiliza el perímetro de la cintura que permite identificar a los pacientes de mayor riesgo, debido a la acumulación de grasa a nivel abdominal, condición que es más frecuente en el hombre y que conlleva una mayor probabilidad de presentar enfermedades cardiovasculares o diabetes. La OMS definió el año 1997 a la obesidad como una enfermedad crónica de carácter epidémico. En nuestro país estamos enfrentando una situación bastante grave en el sentido de existir un aumento muy elevado en la últimas décadas de esta patología tanto en niños y adultos, como en embarazadas.

La obesidad genera una baja autoestima y deteriora nuestra calidad de vida en forma importante, y nos predispone a diversas patologías como cáncer, apnea del sueño, osteoartritis, etc.

Por todo lo anterior es que de be ser diagnosticada y tratada por especialistas lo antes posible. Su manejo debe ser multidisciplinario y requiere una detallada encuesta alimentaria y sobre aspectos relevantes en la salud de cada paciente. Además requiere la medición de presión arterial, examen físico y a veces, la realización de exámenes de sangre, orina, medición de grasa corporal y electrocardiograma.

La terapia debe ser individualizada y se basa en los siguientes pilares fundamentales: alimentación saludable; manejo conductual; actividad física; fármacos, solo cuando estén indicados, y en casos refractarios o de alto riesgo se realiza cirugía en centros de alta complejidad.

COMPLICACIONES

La obesidad presenta diversas enfermedades asociadas o comorbilidades, entre estas se puede mencionar: cardiopatía coronaria; diabetes mellitus; hipertensión arterial; apnea del sueño; algunas formas de cáncer y bdiversos problemas de orden mecánico.

La obesidad de por sí produce un aumento de más del doble del riesgo de mortalidad general de quiénes la padecen, y además genera una serie de trastornos que disminuyen notablemente la calidad de vida como son: baja en la autoestima, cansancio, ronquidos, lumbago, dolores en rodillas y caderas, sudoración, várices y menor rendimiento en las actividades estudiantiles o laborales. Adicionalmente la obesidad aumenta en sus portadores la incidencia de accidentes generales, del trabajo y del trayecto al trabajo.

Dentro de los cánceres que se ha visto aumentan su frecuencia en pacientes obesos, se debe destacar el cáncer de colon y recto, próstata, mamas, útero, entre otros. Cabe mencionar que en obesidad se altera el nivel de acción y producción de una serie de hormonas como por ejemplo se observa con la disminución de testosterona en el hombre, o la disminución de progesterona en la mujer, junto al aumento de insulina y cortisol en ambos sexos, así como el aumento de testosterona en mujeres.

Por otro lado el exceso de peso está asociado a una menor capacidad aeróbica y menor tolerancia al ejercicio, por lo que se produce un verdadero círculo vicioso en relación al sedentarismo, lo que evidentemente influye en el bienestar sicológico de la población como también en la prevención de patología cardiovascular, que hoy en día constituye la primera causa de muerte en nuestro país.

Sindrome Metabólico:

Consiste en 5 pilares fundamentales: obesidad,insulinorresistencia, Intolerancia a la glucosa o diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial y dislipidemia, con disminución de HDL y aumento de triglicéridos.

Sus causas no están bien dilucidadas, pero sí sus consecuencias, ya que aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares por estrechamiento de las arterias. No todos los pacientes con exceso de peso desarrollan este problema lo que hace suponer un factor genético involucrado. Un factor de riesgo que predispone al sindrome metabólico es el exceso de grasa visceral o intraabdominal, lo que determina un aumento de ácidos grasos libres, con aumento de glicemia y de insulina (hiperinsulinemia), la que además tendría receptores con menor afinidad en los tejidos, lo que se llama insulino resistencia.

El manejo del sindrome metabólico debe considerar una baja adecuada de peso y con frecuencia el uso de medicamentos que mejoren la insulinoresistencia, como por ejemplo, la metformina.


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